La mayoría de las tendinopatías mejoran con un tratamiento conservador adecuado basado en fisioterapia, ejercicios específicos y una progresión controlada de la actividad. Sin embargo, hay pacientes que, después de meses de tratamiento, continúan con dolor, limitación funcional y dificultades para volver a practicar deporte o desarrollar su trabajo con normalidad.
En estos casos hablamos de tendinopatías resistentes, lesiones en las que el tejido del tendón ha sufrido cambios degenerativos que dificultan su recuperación espontánea. Cuando esto ocurre, existen tratamientos mínimamente invasivos que pueden ayudar a resolver el problema sin necesidad de recurrir a una cirugía convencional. En este artículo explicamos cuándo puede ser el momento de pasar de la fisioterapia a opciones como la terapia Tenex.
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Toggle¿Qué es una tendinopatía resistente?
Una tendinopatía resistente es aquella que no responde de forma satisfactoria a los tratamientos conservadores después de varias semanas o meses. Aunque popularmente se habla de «tendinitis», en muchos de estos casos el problema ya no consiste en una inflamación, sino en una degeneración del tejido del tendón.
Las fibras pierden su organización normal, aparecen pequeños desgarros, vasos sanguíneos anómalos y tejido degenerado que dificulta la correcta cicatrización. Como consecuencia, el dolor persiste incluso aunque el paciente haya seguido correctamente el tratamiento recomendado.
¿Cuándo una tendinitis deja de ser aguda?
En términos generales, cuando los síntomas se mantienen durante más de tres meses y no existe una mejoría significativa, el especialista suele valorar que la lesión ha evolucionado hacia una tendinopatía crónica o degenerativa.
¿Qué tendones suelen verse afectados?
Las tendinopatías resistentes pueden aparecer prácticamente en cualquier tendón, aunque son especialmente frecuentes en:
- Tendón de Aquiles.
- Tendón rotuliano.
- Epicóndilo (codo de tenista).
- Manguito rotador del hombro.
- Fascia plantar.
¿Cuándo la fisioterapia puede no ser suficiente?
La fisioterapia continúa siendo el tratamiento de primera elección para la mayoría de las lesiones tendinosas y sigue formando parte de la recuperación incluso cuando se realizan otros procedimientos. Sin embargo, existen determinadas situaciones en las que conviene realizar una nueva valoración médica.
Dolor persistente durante meses
Si el dolor continúa limitando la actividad diaria después de varios meses de tratamiento correctamente realizado, puede ser necesario estudiar el estado del tendón mediante pruebas de imagen.
Imposibilidad para volver a hacer deporte
Muchos pacientes consiguen reducir el dolor en reposo, pero los síntomas reaparecen inmediatamente al correr, saltar, levantar peso o practicar su deporte habitual.
Fracaso de diferentes tratamientos conservadores
Cuando se han combinado fisioterapia, ejercicios terapéuticos, modificación de la actividad, medicación o incluso infiltraciones sin obtener resultados satisfactorios, suele ser el momento de valorar alternativas más específicas.
¿Qué opciones existen antes de una cirugía?
Hoy en día no siempre es necesario recurrir directamente a una cirugía abierta. La medicina intervencionista ofrece diferentes técnicas mínimamente invasivas adaptadas a cada tipo de lesión.
PRP o plasma rico en plaquetas
Cuando el objetivo es estimular la regeneración del tejido, una de las alternativas es la terapia PRP, que utiliza los factores de crecimiento obtenidos de la propia sangre del paciente para favorecer los procesos naturales de reparación.
Este tratamiento puede estar indicado en determinadas tendinopatías, aunque su eficacia depende del grado de degeneración existente y de las características de cada lesión.
Lavado ecoguiado en tendinitis calcificadas
En aquellos pacientes cuyo dolor está provocado por depósitos de calcio dentro del tendón, el tratamiento más adecuado puede no ser Tenex, sino un lavado ecoguiado de calcificaciones y tendinitis, un procedimiento que permite eliminar dichos depósitos de forma precisa bajo control ecográfico.
Por ello es fundamental realizar un diagnóstico individualizado antes de decidir qué técnica resulta más adecuada.
Terapia Tenex
Cuando existe tejido tendinoso degenerado que no consigue regenerarse por sí solo, la terapia Tenex permite eliminar únicamente ese tejido dañado mediante energía ultrasónica, preservando al máximo las estructuras sanas del tendón.
¿Qué es la terapia Tenex y cuándo está indicada?
La terapia Tenex es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza bajo control ecográfico y con anestesia local. Su objetivo consiste en retirar el tejido degenerado responsable del dolor para facilitar posteriormente la regeneración del tendón.
Al tratar únicamente la zona lesionada, el procedimiento resulta mucho menos agresivo que una cirugía convencional y suele permitir una recuperación más rápida.
¿Qué pacientes pueden beneficiarse?
Generalmente se considera una buena opción en pacientes que presentan:
- Dolor persistente durante varios meses.
- Fracaso de los tratamientos conservadores.
- Evidencia de degeneración tendinosa en ecografía.
- Limitación importante para trabajar o practicar deporte.
Ventajas frente a una cirugía convencional
- Incisión mínima.
- Procedimiento ambulatorio.
- Anestesia local.
- Menor agresión sobre los tejidos.
- Recuperación funcional habitualmente más rápida.
¿Cómo decide el especialista cuál es el tratamiento más adecuado?
No todas las tendinopatías resistentes necesitan el mismo tratamiento. La decisión depende del tipo de lesión, del estado del tendón y de los objetivos del paciente.
Durante la consulta se realiza una exploración clínica completa y una valoración mediante ecografía para identificar si existe degeneración tendinosa, calcificaciones, roturas parciales u otras alteraciones que puedan explicar la persistencia del dolor.
Con esta información es posible determinar si el tratamiento más indicado consiste en continuar con fisioterapia, realizar un PRP, un lavado ecoguiado de calcificaciones o una terapia Tenex.
¿Cómo es la recuperación después de Tenex?
Tras el procedimiento suele recomendarse un periodo inicial de reposo relativo, seguido de una recuperación progresiva mediante ejercicios específicos.
La fisioterapia continúa siendo una parte fundamental del tratamiento, ya que ayuda a recuperar la fuerza, mejorar la capacidad de carga del tendón y reducir el riesgo de recaídas.
El tiempo necesario para volver a practicar deporte dependerá del tendón tratado, del grado de lesión y de la evolución individual de cada paciente.
¿Cuándo deberías consultar con un especialista?
Si llevas meses conviviendo con una tendinopatía que no mejora pese a haber realizado fisioterapia y otros tratamientos conservadores, es recomendable solicitar una valoración especializada.
Un diagnóstico preciso permite identificar la causa de la persistencia del dolor y escoger el tratamiento más adecuado en cada caso, evitando prolongar innecesariamente una lesión que puede tener solución mediante técnicas mínimamente invasivas como la terapia Tenex, el PRP o el lavado ecoguiado cuando están correctamente indicados.